
Vaciar es un orden, no una tarea
Tras una migración a la nube o a otro centro de datos queda una sala con equipos que nadie se atreve a apagar. Con razón: en casi todos los racks hay algo cuyo usuario solo aparece al tirar del cable. Esta página trata de ese orden y de lo que debe quedar por escrito al final.
Cinco pasos, y los dos primeros son el trabajo
Apagar es una tarde. Lo que hay alrededor es el proyecto.
Inventariar por número de serie
Cada aparato del rack, con marca, modelo, número de serie y los cables que salen de él. Es la lista en la que se apoya el resto y la prueba a posteriori.
Averiguar qué sigue funcionando
Por máquina: qué corre encima, quién lo usa y si algo depende de ello. Casi todo desmantelamiento saca aquí un sistema cuya existencia se había olvidado y que está en uso.
Retirar en el orden correcto
Primero las dependencias, después las máquinas. Donde hay dudas, apagamos una máquina durante un periodo antes de sacarla del rack; volver atrás es entonces una acción y no un desastre.
Datos fuera y registrados
Cada soporte se borra conforme a un método reconocido o se destruye cuando ya no se puede borrar, con un certificado por soporte y número de serie.
Retirada y liquidación
Lo que tiene valor se tasa y se liquida, el resto va a tratamiento certificado. Al final queda un informe con lo ocurrido por número de serie.
Cuatro cosas que alargan un desmantelamiento
Las cuatro aparecen cuando la planificación ya está cerrada.
- El sistema que nadie conocíaUna máquina sin dueño que sin embargo está en uso. Por eso existe el paso dos, y por eso el paso tres funciona con un periodo de apagado y no con un destornillador.
- El cableado que no coincideLo que está en el plano y lo que hay en el rack rara vez coinciden. Cuente con un inventario in situ; un desmantelamiento basado en documentación encalla en el tercer rack.
- La devolución al arrendadorUna sala de servidores suele entregarse en su estado original: racks fuera, cableado fuera, refrigeración y suministro restituidos. Eso está en el contrato de alquiler y no en el plan de TI.
- El equipo que se quedaCasi siempre hay algo que debe seguir un año más. Nombrarlo de antemano evita un segundo proyecto en el que un rack queda en una sala vacía con su propia refrigeración y su propia factura.
Tres cosas que constan al final
Sin estas tres un desmantelamiento no está terminado, aunque la sala esté vacía.
- Un certificado por soporte de datosPor número de serie y con el método empleado. Bajo el RGPD su organización sigue siendo responsable de los datos, también después de retirar el equipo.
- Un informe de retiradaQué se recogió, qué se reutilizó y qué se recicló, con la justificación ambiental. Eso es lo que quiere ver un auditor o su contable.
- La liquidación del valor residualLo que aún valían los equipos, indicado aparte del coste del desmantelamiento. Compensar ambos sin mostrarlos es la forma más fácil de hacer desaparecer valor.
Lo que va con esto
Desmantelar cierra una migración y abre la retirada.
Preguntas que nos hacen sobre esto
Las más habituales, respondidas en breve.
¿Cuánto se tarda en vaciar una sala de servidores?
Apagar y desmontar son días; averiguar qué sigue funcionando son semanas. Lo segundo es el trabajo, y una planificación basada solo en lo primero encalla en el tercer rack ante un sistema cuya existencia nadie conocía.
¿Y si resulta que algo todavía hace falta?
Por eso apagamos las máquinas dudosas durante un periodo antes de sacarlas del rack. Si entonces alguien llama, volver atrás es una operación de diez minutos y no una restauración desde copia.
¿Recuperamos el valor residual?
Lo que aún se puede obtener por los equipos se indica aparte del coste del desmantelamiento. Compensar ambos sin mostrarlos es la forma más fácil de hacer desaparecer valor, así que no lo hacemos.
Una sala vacía con expediente
Diga cuántos racks hay y qué se ha migrado ya. Recibirá un esquema con el orden, el plazo y el valor residual indicado por separado.
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