
El equipo amortizado todavía vale dinero
Un rack que hay que vaciar es, para la mayoría de las organizaciones, una tarea de retirada. Lo es, y además contiene un importe que casi siempre supera el valor de chatarra que le ofrecen. Nosotros compramos ese equipo, y esta página explica cómo llegamos a una cifra y qué conviene mirar antes de decir que sí a nadie.
De la lista al pago
Cinco pasos. El primero decide lo afinada que sale la oferta; el tercero decide hasta qué punto sabe usted que es correcta.
Usted envía una lista
Número de pieza o designación de tipo, cantidad, antigüedad y si sigue funcionando. Una lista con números de pieza recibe una oferta más afinada que una lista con descripciones, porque entonces no hay que estimar nada.
Nosotros presentamos una oferta
Por línea, no como una sola cifra al final. Así ve qué equipo vale dinero y cuál solo va incluido para su retirada, y esa diferencia suele ser mayor de lo esperado.
Recogida y recuento
El equipo se recoge y se registra unidad por unidad por número de serie. Esa lista es después la prueba de que un aparato salió realmente del edificio, y es el documento sobre el que gira una auditoría.
Borrado con certificado
Cada soporte de datos se borra conforme a un método reconocido, o se destruye físicamente cuando ya no se puede borrar. Cada soporte recibe un certificado con su número de serie.
Pago
Tras el recuento y el borrado, según lo que se haya encontrado realmente. Si el recuento difiere de la lista, usted sabe qué ha cambiado antes de que se liquide nada.
Cuatro cosas que fijan el precio
Ninguna de las cuatro es el precio de compra, y en la mayoría de las organizaciones ese es justo el malentendido.
- La demanda que quedaEl mercado de segunda mano no sigue el precio nuevo sino la demanda de ese modelo concreto. Una generación con años de soporte por delante mantiene su valor; una que acaba de salir de soporte se desploma en un trimestre.
- La configuración, no el chasisEl dinero está en lo que lleva dentro: procesadores, memoria, discos, controladoras y licencias. Un chasis vacío no vale casi nada y una máquina llena a veces vale mucho más de lo que se espera.
- Que esté completoGuías, bandejas, fuentes, cables y el frontal original deciden si algo sigue como sistema en funcionamiento o solo como piezas. Tirar las guías por separado es la forma más habitual de tirar valor sin darse cuenta.
- El momentoEl valor está en los primeros meses tras la amortización. Un equipo que pasa un año en un trastero no se ha conservado: se ha perdido, y entonces vuelve usted a hablar de costes de retirada.
Tres cosas que comprobar en cualquier oferta
Rara vez aparecen en la propuesta y deciden con qué se queda usted al final.
- Quién asume el transporteUna oferta que no menciona la recogida es una oferta a la que todavía hay que restarle el porte. En medio rack esa partida supera con holgura la diferencia entre dos ofertas.
- Si recibe un certificado por aparatoBajo el RGPD su organización sigue siendo responsable de los datos, también después de vender el aparato. Sin certificado por número de serie no tiene prueba, y entonces el problema es suyo si algo aparece.
- Qué pasa con lo que no vale nadaEn todo lote hay equipo por el que nadie paga. Eso debe irse y tratarse, y no quedarse con usted como resto que aún tendrá que retirar por su cuenta.
Sobre qué hacemos una oferta
El equipo de marca conserva mejor su valor. Cuatro grupos, y por grupo lo que conviene mirar al preparar la lista.
- ServidoresDell, HPE, IBM, Lenovo, Fujitsu, Supermicro y Cisco. Aquí la oferta sale de la configuración y no del chasis, así que anote procesadores, memoria y discos por máquina.
- AlmacenamientoNetApp, Dell, HPE, IBM, Hitachi Vantara y Quantum, además de los sistemas NAS de Synology y QNAP. Las controladoras y las licencias cuentan y rara vez aparecen en un listado; menciónelas aparte.
- RedCisco, Juniper, Arista, HPE Aruba, Extreme Networks, Brocade, Fortinet y NETGEAR. Los transceptores y las fuentes se venden por separado, así que póngalos en la lista y no en la caja.
- ComponentesMemoria y discos de Micron, Kingston, Samsung, Seagate y Western Digital, procesadores de Intel y AMD y tarjetas de NVIDIA. Venderlos sueltos suele rendir más que dejarlos en una máquina vacía.
Lo que va con esto
Vender es una salida; hay dos.
Preguntas que nos hacen sobre esto
Las más habituales, respondidas en breve.
¿Compran también lotes pequeños?
Sí, pero la cuenta cambia. Con unos pocos equipos el transporte pesa mucho y de una oferta pequeña queda poco. Entonces suele ser más sensato que salgan junto con un encargo de retirada y se compense el valor residual, en lugar de convertirlo en una venta aparte.
¿Cómo sé con certeza que los datos han desaparecido?
Porque lo recibe por escrito, por número de serie. Cada soporte de datos se borra conforme a un método reconocido o se destruye físicamente cuando ya no se puede borrar, y de cada soporte sale un certificado. Sin ese certificado por aparato no tiene prueba, y bajo el RGPD la responsabilidad sigue siendo suya.
¿El pago se hace antes o después de la recogida?
Después del recuento y del borrado, porque solo entonces queda claro qué se ha encontrado realmente. Si el recuento difiere de la lista que envió, sabrá qué ha cambiado antes de que se liquide nada.
Saber qué hay en ese rack
Envíe la lista con números de pieza y cantidades. Recibirá una oferta por línea, con el equipo por el que nadie paga indicado aparte debajo.
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