
Una red que está a las siete
En un evento la fecha límite no es un objetivo. La puerta se abre a la hora acordada, y lo que entonces no funciona ya no funciona ese día. Montamos la red, la conexión y los puntos de pago y escaneo en un recinto donde nada de eso existe, y después lo retiramos todo.
Todo es temporal y nada tiene segunda oportunidad
Una red de oficina se puede ajustar después. Aquí el montaje es la única ocasión.
En un recinto de eventos no hay armario de parcheo, no hay fibra y a menudo no hay corriente donde hace falta. Todo se tiende para unos pocos días: la conexión al exterior, la red por el recinto, la cobertura en los puntos donde se agolpa la gente y los sitios donde se paga y se escanea. Después se retira todo otra vez.
Eso hace que la preparación pese más que la ejecución. Las preguntas que deciden el resultado se hacen semanas antes: qué cobertura hay realmente en esa dirección, cuántas personas dependerán del mismo punto, dónde están las cajas y los escáneres, y qué pasa si la conexión se cae diez minutos. Esa última es la más importante y la que menos se hace.
Sin conexión tiene que seguir funcionando
Un escáner en la entrada que se para sin conexión cierra la puerta. Un punto de pago que se para sin conexión cierra la barra. Por eso montamos esos puntos para que sigan funcionando cuando cae la línea y se pongan al día en cuanto vuelve. No es un lujo sino el núcleo del diseño: en un recinto con miles de personas y equipos temporales algo se cae en algún momento, y la diferencia está en si alguien lo nota.
Lo mismo vale para la conexión al exterior. Una línea es una avería; donde no puede pararse tendemos una segunda ruta por otra red, con conmutación automática. Lo que eso cuesta se sabe de antemano; lo que cuesta una puerta cerrada, normalmente no.
La wifi del público es otra cuestión que la red del equipo
Visitantes y personal no van en la misma red. La red del equipo lleva las cajas, los escáneres, las emisoras y la operación, y tiene prioridad; la wifi del público es un servicio que puede estrecharse cuando hay mucha gente. Separar ambas es la medida más sencilla de toda la lista y la que más se salta: donde no ocurre, la cola de la caja se para porque dos mil móviles hablan con el mismo punto de acceso.
Qué asumimos en un evento
Usted elige lo que necesita. Todo queda bajo un único acuerdo y un interlocutor durante el montaje y el propio evento.
- Conexión con el exteriorMedida de antemano en la dirección, con una segunda ruta por otra red donde pararse no es opción y conmutación automática entre ambas.
- Red por todo el recintoCableada donde se pueda e inalámbrica donde haga falta, con la cobertura medida en los puntos donde la gente se colocará de verdad y no sobre un plano.
- Equipo y público separadosLas cajas, los escáneres y la operación en su propia red con prioridad; la wifi del público como servicio aparte que puede estrecharse sin que se pare la barra.
- Puntos de pago y escaneo que funcionan sin conexiónPreparados para seguir cuando cae la línea y ponerse al día cuando vuelve, porque cerrar una puerta o una barra cuesta más que cualquier medida de esta lista.
- Equipos que aguantan el recintoEscáneres, tabletas e impresoras que soportan lluvia, polvo y una caída, con carga que llega al final del día y equipos de reserva en el sitio y no pendientes de pedido.
- Alguien presente durante el eventoNuestro personal trabaja con disponibilidad acordada de antemano durante el montaje, el propio evento y el desmontaje, con un interlocutor que ya conoce el recinto.
Cómo transcurre un evento con nosotros
En este orden, y los dos primeros pasos ocurren semanas antes de que nadie pise el recinto.
Reconocer el recinto
Dónde están los escenarios, las barras, los accesos y las cajas, por dónde va la corriente y dónde hay cobertura. Un plano es el punto de partida y no la respuesta; lo que hay de verdad se ve sobre el terreno.
Calcular contra el pico
Cuántas personas en qué momento y en qué punto. De ahí salen el número de puntos de acceso, la capacidad de la conexión y la ubicación de los puntos de pago, en lugar de una estimación posterior.
Montar y probar bajo carga
No solo encender sino cargar, y probar de verdad el respaldo sin conexión de cada punto de pago y de escaneo antes de que se abra la puerta.
Desmontar y contar
Todo fuera otra vez, contado por número de serie, con una lista de lo que vuelve. Ese último paso es el que se queda sin hacer tras un día largo y el que encarece la edición siguiente.
Los servicios que más aparecen aquí
Estos componentes son los que más aparecen en un evento.
Seguir mirando
¿Reconoce el cuadro pero trabaja en otro ramo? Eche un vistazo a los demás sectores.
Preguntas que nos hacen sobre esto
Las más habituales, respondidas en breve.
¿Qué pasa si la conexión se cae durante el evento?
Los puntos de pago y escaneo siguen funcionando, porque están montados para continuar sin conexión y ponerse al día en cuanto vuelve la línea. Donde pararse no es realmente una opción, hay además una segunda ruta por otra red con conmutación automática.
¿Gestionan también la wifi del público?
Sí, pero como servicio aparte en su propia red. Las cajas, los escáneres y la operación tienen prioridad; la wifi del público puede estrecharse cuando hay mucha gente. Mezclar ambas es la razón de que una cola de caja se pare sin que nada esté roto.
¿Se ocupan también de la seguridad y de la técnica del escenario?
No, de ninguna de las dos. La seguridad y la gestión de multitudes son trabajo de una empresa de seguridad; el escenario, la luz y el sonido, de una productora. Nosotros hacemos la red, la conexión, los puntos de pago y escaneo y los equipos, y colaboramos con esas partes en el mismo recinto.
Lo que no hacemos en un recinto
Ni seguridad, ni gestión de multitudes, ni escenario, luz o sonido; eso es trabajo de una empresa de seguridad y de una productora. Nosotros hacemos la red, la conexión, los puntos de pago y escaneo y los equipos. Diga la fecha y el recinto y calculamos el pico.