
El móvil es el único aparato que se queda en el tren
Un portátil está sobre una mesa y viaja en una bolsa. Un móvil va a todas partes, se queda en la mesa de una cafetería y lleva el correo del trabajo junto a las fotos de vacaciones. Eso convierte su gestión en un oficio distinto del de gestionar el puesto de trabajo. Esta página dice qué configuramos en un aparato así, en qué orden y dónde está nuestro límite: en la línea.
Por qué un móvil no se gestiona como un portátil
Cuatro propiedades que un portátil no tiene, y las cuatro piden otro planteamiento.
- Se pierdeEs el único aparato de empresa que sale del edificio a diario y que a veces no vuelve. Sin gestión, un móvil perdido es un buzón perdido; con gestión es un aparato que se bloquea y se borra en remoto, y por lo demás una tarde molesta.
- Lleva trabajo y vida privadaEn un móvil el correo del trabajo convive con los mensajes personales, y en un móvil particular no se puede borrar todo sin más. Con un perfil de trabajo la parte laboral queda aparte: se puede borrar sin tocar el resto. No es un detalle amable sino la razón por la que borrar en un aparato particular está permitido.
- No se sustituye hasta que se rompeUn móvil que funciona se sigue usando, aunque el fabricante dejara de enviar actualizaciones de seguridad hace dos años. Eso no se ve en el aparato y solo aparece cuando algo sale mal. La gestión convierte esa fecha de fin en una lista y no en una sorpresa.
- Sale de la caja en casa de alguienUn móvil casi nunca se desembala en la oficina. Sin alta preparada de antemano llega sin configurar y alguien tiene que configurarlo a mano igualmente, aparato por aparato y por teléfono.
Cuatro pasos, y el primero decide el resto
El orden no es libre: lo que no queda resuelto en el paso uno se convierte después en trabajo manual por aparato.
Dar de alta en el origen
En la compra, el número de serie queda vinculado a su organización mediante Android Enterprise o Apple Business Manager. El aparato se anuncia solo la primera vez que se enciende y descarga su configuración. La caja puede ir directa al empleado y nadie tiene que tocarla.
Colocar el perfil de trabajo
Las aplicaciones y los datos de trabajo quedan en un perfil aparte, separados de lo que el usuario hace por su cuenta en el aparato. En un móvil de empresa eso puede ir más apretado que en uno particular, y esa diferencia la fijamos de antemano y no caso por caso.
Fijar la política
Bloqueo de pantalla, cifrado, actualizaciones obligatorias, qué aplicaciones sí y cuáles no, y si se puede emparejar algo con un aparato no gestionado. Una política por tipo de usuario, desplegada desde la gestión, y no veinte aparatos haciendo cada uno una cosa.
Acordar quién pulsa el botón un domingo
Bloquear y borrar en remoto es la mitad fácil. La otra mitad es acordar quién puede hacerlo, quién está localizable y cuánto tarda. Sin ese acuerdo el botón está y no hay nadie al lado.
Aparatos, configuración y gestión, no la línea
Aquí el límite va arriba y no en una nota al pie, porque decide a quién acudir para qué.
- Los aparatos y lo que va con ellosMóviles y tabletas profesionales, con las fundas y la protección de pantalla que les corresponden. De HMD, Fairphone, Nokia, Samsung y Apple para la oficina, y de Sonim, Zebra, Honeywell, Datalogic y Newland donde el aparato debe aguantar un almacén o una obra.
- Montar la plataforma de gestiónMicrosoft Intune, Android Enterprise o Apple Business Manager, enlazados con las cuentas que ya tiene. Si ya hay algo funcionando lo asumimos en lugar de poner otra cosa al lado; dos plataformas de gestión sobre un mismo parque son el origen de averías que nadie sabe explicar.
- El aparato a lo largo de su vidaAlta en la compra, traslado del perfil al sustituirlo, bloqueo y borrado cuando alguien se va, y retirada o reventa al final. El perfil eSIM que recibe de su operador se lo ponemos en el aparato, y lo trasladamos cuando cambia de aparato.
- Dónde está nuestro límiteNo suministramos líneas móviles. Su contrato, su SIM y sus números siguen con su operador y ahí no nos metemos, tarifas y bonos incluidos. Nosotros gestionamos los aparatos que cuelgan de ellos. Eso tiene una ventaja: cuando elige operador no somos parte y no tenemos ningún interés en el resultado.
Lo que va con esto
La gestión de móviles es una esquina de la gestión de todos los aparatos.
Preguntas que nos hacen sobre esto
Las más habituales, respondidas en breve.
¿Suministran también las líneas móviles?
No. Su contrato, sus tarjetas SIM y sus números siguen con su operador, y no nos metemos en tarifas ni en bonos. Nosotros gestionamos los aparatos que cuelgan de ellos: alta, configuración, protección y retirada al final. Así que cuando elige operador no somos parte.
¿Pueden borrar el móvil particular de un empleado?
Solo la parte de trabajo. Con un perfil de trabajo, las aplicaciones y los datos laborales quedan aparte del resto del aparato; esa parte se borra sin tocar fotos, mensajes ni aplicaciones personales. En un aparato de empresa la política puede ir más apretada, y esa diferencia la fijamos de antemano.
¿Alguien tiene que trabajar la caja antes de que un móvil funcione?
No, si el aparato quedó vinculado a su organización en la compra. Entonces se anuncia solo la primera vez que se enciende y descarga su configuración, y la caja puede ir directa al empleado. Si eso no está preparado de antemano, es trabajo manual aparato por aparato.
Primero saber qué hay circulando
Diga cuántos aparatos hay, si son de la empresa o del empleado y si ya llevan alguna gestión encima. De ahí sale qué hay que arreglar y qué va primero.
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