
Revisión de cortafuegos: las reglas que se quedaron
Un cortafuegos que lleva cinco años arrastra cinco años de reglas temporales. Un puerto abierto para un proveedor que ya no está, una excepción para un sistema apagado, una regla con un comentario que nadie entiende. Una revisión lo saca a la luz y muestra qué está realmente abierto.
Cuatro cosas que salen casi siempre
Ninguna de las cuatro da un aviso, y las cuatro están abiertas.
- Reglas que ya no hacen nadaReferencias a direcciones y sistemas que ya no existen. Son inofensivas y vuelven ilegible la lista, con lo que las reglas que sí importan dejan de destacar.
- Reglas demasiado ampliasAcceso a toda una red donde se pretendía un servidor, o desde cualquier sitio donde se pretendía una oficina. Es la categoría que en un incidente marca la diferencia entre un sistema y todos.
- Administración accesible desde fueraLa propia consola del cortafuegos o una entrada VPN anticuada. Es una de las vías de entrada más usadas y se cierra con una sola regla.
- Software atrasadoEl cortafuegos es el equipo cuyos fallos se explotan antes y el más difícil de reiniciar. El atraso aquí es el más caro que existe.
Cómo transcurre una revisión
Tres pasos, sin que nada se caiga.
Leer y comparar
Se lee la configuración y se contrasta con las bases habituales del fabricante. Ocurre sin cambios: no se cae nada.
Hablar de lo que puede irse
Cada regla candidata a desaparecer se repasa con quien conoce la red. Una regla que parece absurda resulta a veces ser el motivo de que funcione la nómina.
Limpiar fuera de horario
Los cambios entran de una vez, con vía de vuelta. Después queda una lista de qué se quitó y por qué, para poder releerla dentro de tres años.
Lo que va con esto
El cortafuegos es la frontera; lo que hay detrás también cuenta.
Saber qué está realmente abierto
Cuéntenos qué marca de cortafuegos hay y desde cuándo. Recibirá una revisión con una lista ordenada por riesgo y una propuesta de limpieza.
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