
Azure, AWS o quedarse donde estás
La pregunta de plataforma rara vez es técnica. Va de qué licencias pagas ya, qué competencias tiene tu equipo y qué aplicaciones se niegan a moverse. Esas tres respuestas suelen decidirla antes de que nadie abra una tabla comparativa.
Para la mayoría de organizaciones medianas que ya están en Microsoft 365, Azure es el camino de menor resistencia: identidad, licenciamiento y soporte quedan en un solo sitio. AWS es la mejor opción cuando la carga es una aplicación a medida, cuando el equipo de desarrollo ya trabaja allí, o cuando ciertos servicios gestionados justifican una segunda plataforma.
Quedarse en las propias instalaciones sigue siendo una respuesta válida. Desde los cambios de licenciamiento de VMware vemos organizaciones que se mueven a Nutanix o Proxmox y no a la nube pública, sobre todo donde el volumen de datos hace del coste de salida el factor decisivo.
Elijas lo que elijas, presupuesta el gobierno del gasto desde el primer día. El gasto cloud no se desvía por la plataforma, se desvía porque nadie es dueño de la factura.
Parte de lo que ya pagas
Casi todas las organizaciones con las que trabajamos ya tienen Microsoft 365. Eso significa que identidad, gestión de dispositivos, correo y colaboración ya están ahí, y a menudo también una parte de crédito de Azure. Añadir Azure a ese parque es sobre todo configuración; añadir una segunda plataforma es un segundo conjunto de competencias, una segunda factura y una segunda relación de soporte.
No es un argumento de que Azure sea técnicamente superior. Es un argumento de que el coste total de una plataforma incluye a las personas que tienen que operarla a las once de la noche.
Cuándo AWS es la mejor respuesta
Tres situaciones, por nuestra experiencia. Cuando la carga es una aplicación hecha a medida y el equipo de desarrollo ya conoce el instrumental de AWS; moverlos es caro y lento. Cuando un servicio gestionado concreto realmente no tiene equivalente y es central para el producto. Y cuando un cliente o un sector lo espera.
Gestionamos parques de AWS junto a los de Azure, y llevar los dos es perfectamente viable. Solo tiene que ser una decisión y no un accidente, porque dos plataformas que crecieron por accidente cuestan más que cualquiera de las dos a propósito.
La cuestión de VMware
Los cambios de licenciamiento de VMware han empujado a muchas organizaciones a reabrir una decisión que daban por cerrada. No hay una única respuesta correcta, pero las opciones se han vuelto más nítidas.
| Opción | Encaja cuando | Ojo con |
|---|---|---|
| Quedarse en VMware | El parque es grande, estable y la renovación sigue siendo asumible | Modela la próxima renovación, no solo esta |
| Nutanix | Quieres una plataforma comercial soportada, con camino de migración y respaldo de fabricante | La compatibilidad de hardware y el coste de la propia transición |
| Proxmox | El equipo se maneja con código abierto y el parque es de tamaño contenido | El modelo de soporte: decide a quién llamas a las tres de la madrugada |
| Pasar a Azure o AWS | Las cargas ya son afines a la nube y los volúmenes de datos son modestos | El coste de salida y las aplicaciones con licencias que penalizan la nube |
Las aplicaciones que se niegan a moverse
Todo entorno tiene una o dos. Una aplicación de negocio con una licencia atada a una máquina física, una aplicación publicada en Citrix que nadie quiere tocar, un paisaje SAP con su propio calendario de cambios, o algo con una llave de hardware. No son razones para abandonar una migración, pero sí para planificarla alrededor de ellas en vez de descubrirlas a mitad de camino.
Las inventariamos primero. Donde los contenedores facilitan el movimiento usamos Docker y Kubernetes; donde el sistema operativo es la limitación trabajamos con Red Hat, SUSE y Ubuntu.
Evitar que la factura se desvíe
El coste cloud rara vez explota. Se cuela poco a poco: un entorno de pruebas que nadie apagó, un nivel de almacenamiento elegido una vez y nunca revisado, copias conservadas siete años porque era lo que venía por defecto. Seis meses después la factura es un cuarenta por ciento mayor y nadie puede señalar la causa.
Tres hábitos arreglan la mayor parte. Etiqueta todo para que el gasto se pueda atribuir a un equipo o a un proyecto. Revisa las diez líneas mayores cada mes y no cada año. Y pon una alerta de presupuesto que llegue a una persona y no a un buzón compartido. La forma de hacerlo está en controlar el coste cloud.
La nube no elimina la pregunta de las copias
Pasar a Azure o a AWS cambia dónde están los datos, no quién responde de recuperarlos. El modelo de responsabilidad compartida significa que la plataforma garantiza la infraestructura; tus datos y tu configuración son tuyos. Respaldamos cargas en la nube con Veeam por la misma razón que respaldamos las locales, y el razonamiento está en copias y continuidad.
Cómo llevamos una migración
Primero el inventario, luego un plan de oleadas, luego un grupo piloto que incluya al menos a un usuario difícil, y después oleadas con una vuelta atrás que se haya probado de verdad. Migramos fuera de tus horas punta, que para un comercio significa no en diciembre y para un centro educativo significa no en semanas de exámenes.
La migración y la operación diaria están en servicios cloud, y la mirada independiente sobre qué dirección tomar en consultoría TI.
Lo que nos preguntan sobre esto
Las preguntas que deciden una elección de plataforma.
¿Azure o AWS para una empresa mediana?
Si ya usas Microsoft 365, Azure en la mayoría de los casos. Identidad, licenciamiento y soporte quedan en un solo sitio y tu equipo ya conoce la mitad. AWS es mejor respuesta cuando un equipo de desarrollo ya trabaja allí, cuando un servicio gestionado concreto es central para tu producto, o cuando un cliente lo exige.
¿Sigue teniendo sentido tener servidores propios?
Sí, en bastantes casos. Volúmenes de datos grandes, aplicaciones con licencias que penalizan la nube y cargas estables y previsibles suelen salir más baratas en hardware propio. La pregunta no es nube o no, es qué carga pertenece a dónde.
¿Qué hacemos con el licenciamiento de VMware?
Modela las dos próximas renovaciones antes de decidir nada. Si el número es asumible, quedarse es la opción más barata, porque la migración en sí no es gratis. Si no lo es, Nutanix y Proxmox son las dos alternativas que más implantamos, y la elección entre ambas depende de cómo quieras que funcione el soporte.
¿Cuánto dura una migración a Microsoft 365?
Para cien usuarios con buzones sencillos, unas semanas incluyendo un piloto. Lo que la alarga son buzones compartidos, carpetas públicas, una aplicación local que se autentica contra el directorio antiguo y archivos que nadie ha mirado en años. Inventariamos todo eso antes de dar un plazo.
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