
TI que aguanta la semana de exámenes
Aulas, dispositivos compartidos y salas donde la red inalámbrica se tensiona en cuanto todos se conectan a la vez. Medimos la cobertura por edificio, mantenemos las cuentas al día en cada nueva promoción y programamos el mantenimiento alrededor de los exámenes y no encima de ellos.
Aquí todo ocurre a la vez
En una oficina la carga entra a goteo. Aquí empieza una clase y todo el mundo se conecta en el mismo momento.
Un entorno educativo no es más pesado que uno de oficina, está cargado de otra manera. El horario hace que el pico vuelva al minuto en cada clase: cientos de dispositivos buscando conexión a la vez, autenticándose a la vez y abriendo la misma plataforma a la vez. Una red diseñada para la media resuelve muy bien esa media y se cae en el pico.
A eso se suma que los usuarios cambian. Cada curso entra un grupo y sale otro, entre medias llegan docentes y sustitutos, y los dispositivos son en parte del centro y en parte del alumno. Quien no está preparado para eso acumula cuentas de personas que ya no están y equipos en la red sin dueño.
La cobertura se mide, no se estima
En educación la queja casi nunca es «internet no funciona». Es «en esa aula no va» o «en el salón de actos se corta». Eso es una cuestión de cobertura, y se responde midiendo: por edificio, por planta, con el número de dispositivos que realmente hay. Hacemos esa medición in situ y dejamos constancia del resultado, para que una decisión sobre puntos de acceso se apoye en cifras y no en una sensación.
Cuentas que acompañan al curso
Las altas, los cambios y las bajas son previsibles aquí, así que no hay motivo para llevarlos a mano. Organizamos la gestión de modo que una cuenta nace cuando alguien empieza, acompaña cuando alguien cambia de curso o de función y se cierra cuando alguien se va. Eso ahorra trabajo en septiembre y, sobre todo, evita ese tipo de cuenta que sobrevive años sin nadie detrás.
El RGPD y los datos del alumnado
Los centros educativos tratan datos de menores, y el RGPD les da un peso añadido. Eso convierte el acceso por rol, la verificación en varios pasos y el registro de quién pudo acceder a qué en una base, no en un lujo. Esa responsabilidad sigue siendo del centro; nosotros nos ocupamos de que nuestra configuración y forma de trabajar encajen con ella. Nuestros propios procesos están certificados con ISO 9001, ISO/IEC 27001, ISO 14001 y Kiwa NEN 4400-1.
Qué asumimos en un entorno educativo
Usted elige lo que necesita. Todo va bajo un contrato, un informe y un interlocutor.
- Cobertura medida por edificioUna medición in situ por planta y por aula, con el número real de dispositivos, y un resultado utilizable en una decisión de inversión.
- Una red pensada para el picoDiseñada para el momento en que empieza una clase y no para la media del día, con tráfico separado para alumnado, personal e invitados.
- Cuentas que siguen al cursoSe crean al entrar, se ajustan al cambiar y se cierran al salir, para que en septiembre no haya que hacer nada a mano ni queden cuentas colgando.
- Dispositivos compartidos que funcionanUn ordenador de aula o equipo en préstamo que cualquiera puede usar sin que siga la sesión del anterior, con gestión remota y una restauración rápida.
- Mantenimiento alrededor del horarioCambios dentro de una ventana acordada de antemano, con el periodo de exámenes como pausa pactada en la que no se toca nada.
- Soporte donde está la claseLos avisos llegan por teléfono, correo o portal con un tiempo de respuesta recogido en el SLA, y presencial cuando algo del aula deja de funcionar.
Cómo asumimos un entorno educativo
En este orden, porque un traspaso que sale mal en semana lectiva cuesta horas de clase que no se recuperan.
Acompañar durante una clase
No en vacaciones, sino en un momento de lleno. Ahí se ve dónde aprieta y qué rodeo se han inventado los docentes cuando algo no funcionaba.
Medir y cartografiar
Cobertura por edificio, carga por franja, qué sistemas se enlazan y de dónde salen las cuentas. Eso decide por dónde empezamos.
Fijar ventanas y tiempos de respuesta
Qué es crítico en horario lectivo, qué tiempo de respuesta le corresponde y cuándo no se toca nada. Eso va en un SLA en lenguaje llano.
Corregir con lo que vemos
El informe muestra volúmenes, plazos y causas recurrentes, por edificio o por centro. Con eso se decide dónde rinde más la siguiente inversión.
Los servicios que más aparecen aquí
Estos bloques son los que más aparecen en un entorno educativo.
Seguir mirando
¿Reconoce el cuadro pero trabaja en otro sector? Eche un vistazo a los demás sectores.
Cuéntenos en qué aula no funciona
Nombre los edificios, los picos del horario y el periodo en el que no se puede tocar nada. Alrededor de eso construimos la medición, la ventana de mantenimiento y la cobertura.